Literatura y procesos cognitivos

literatura y procesos, Literatura y procesos cognitivos

Canon literario

Por: Daniel Alarcón Osorio

Cada institución cultural y educativa dentro de sus mismas prácticas aplica un canon o lo impone. La falta de investigación y el silencio de profesores o maestros (según se consideren), reflejo de su falta de producción, interlocutores de instituciones educativas y culturales, también hace canon literario.

         En cada área del conocimiento el canon es aplicado.

 

Canon significa:

  1. “Regla o precepto.
  1. Catálogo o lista.
  1. Conjunto de normas o reglas establecidas por la costumbre como propias de cualquier actividad.
  1. Modelo de características perfectas”[1].

 

El canon literario es atravesado por los siguientes criterios:

  • I criterio: únicamente lo que se ve en los escritores, en su talento artístico personal y en el mérito objetivo de sus obras, el verdadero motor de la máquina de valor y de prestigio por la que llega a definirse un canon.

 

  • II criterio: que postula una serie de mediaciones institucionales con diversas instancias de valoración que definen centros y periferias, inclusiones y exclusiones, más allá de lo que pueda estar al alcance de los propios escritores o del poder que sus obras tendrían para imponerse por sí mismas”[2].

 

  • III criterio: sujeto a muchísimas interrogantes, rupturas, valoraciones, transiciones, ambigüedades, inclusiones y exclusiones, prejuicios, y contradicciones e ignorancia. Depende de la ética, así como de los procesos culturales y educativos del profesor, maestro, formador o educador (como se consideren), y no sea “moralizador ni moralizante”, como suele ocurrir cuya evidencia cierta es su “experiencia” de repetir lo mismo cada año, y sea a través del sentido común y desde lo cotidiano que abran sus sentidos y emociones a otros significados con base en los momentos históricos determinados donde las diversas manifestaciones y expresiones consolidan saberes, decires, haceres y placeres, como vehículos de expresión legítimos y no cerrarse a nada sin absolutizar ni relativizar, pero sí con madurez y respeto a lo que niños, adolescentes, jóvenes y adultos evidencian desde su propio contextos y búsquedas humanas (comunicación visual, digital, global) donde el “medio es el masaje o mensaje[3]”, sin dejar de convivir con la lectura, la escritura y la educación.

Institución educativa y cultural que renueva sus prácticas culturales y educativas desde sus propios interlocutores institucionales, revisa de forma ética su proceder humano y profesional como parte del aprendizaje que promueve en su cotidianidad, ya sea: fomentando eventos y escuchar diferentes criterios, propiciando investigación en todas sus áreas del conocimiento, produciendo análisis o comentario de textos, de forma periódica y coadyuvar con el gen cultural social y humano que estudiantes y egresados requieren como parte de la actualización cultural y educativa.

Referencias bibliográficas

[1] Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española. España, 2001, página 426.

[2]Kohan, M. Notas sobre el canon. Posgrado de Lectura, Escritura y Educacion, FLACSO, Argentina, 2009.

[3] Marshall, McLuhan y QuentinFiore (Coordinador Jerome Agel). El medio es el mensaje. Un inventario de efectos. Editorial Paidos (libro electrónico).

 

Deja un comentario