Entrevistas

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Soy un ser común con la debilidad y el gusto por la escritura,

sin estudio de la misma, simplemente afición.

Nicolás Ferreira Lamaita

Nicolás Ferreria Lamaita, Uruguay.

Por: Boamed López*

La poesía me atrajo a sí misma en algún momento de mi vida; en el que, quizás, no la buscaba. Llamó a la puerta con la atención fija en una sola cosa: el dulce entonar de notas plasmadas en palabras. Esas frases que expresan amor, encanto, tristeza, y un desahogo del alma. Sin duda conocí la literatura en su mayor y más hermosa expresión según mis gustos: la poesía.

No me detuve y algo que me inquietaba era resolver esa extraña duda. ¿Qué es la poesía? Sin duda esa pregunta implica que también quiera ser uno de esos locos que le dieran forma, razón y sentido a la poesía; y así también poder plasmarla, vivirla, sentirla y hacerla realidad.

Durante mi búsqueda y por darle respuestas a mis dudas sobre la literatura y en específico sobre la poesía, encontré una página llamada: Poemas del alma.

Poemas del alma, donde puedo encontrar poemas de autores famosos y personas o escritores anónimos aficionados a la lectura y escritura de poesía.

Fue cuando conocí y entablé una amistad virtual en esa página con don Nicolás Ferreira, quien me brindó su amistad a pesar de la distancia.

Gracias a la poesía, hemos compartido opiniones acerca de algunos poemas que hemos escrito; así como también me compartió su historia, algunas anécdotas y preocupaciones de su vida.

Considero a don Nicolás Ferreira un amigo. He aprendido mucho de él. He recibido sus consejos haciendo énfasis en aprovechar mi juventud de la que él no gozó dentro de la literatura y el arte, y porque su nobleza me ha hecho entender que la literatura no tiene fronteras. De ella nacen lazos de amistad entre personas que aman la literatura y quieren enterarse y decirle al mundo lo hermoso que es escribir poesía.

Soy un ser común con la debilidad y el gusto por la escritura, sin estudio de la misma, simplemente afición.

¿Cuáles son sus pasatiempos favoritos?

Me agrada mucho la artesanía, en variedad de formas. La cual realicé por muchos años, hasta que las fuerzas se acabaron por la propia edad ya avanzada, dando paso como pasatiempo a la escritura.

¿Qué trabajos ha desarrollado durante su vida?

Muchos y variados. Vendedor por el interior de mi país. Camionero. Taxista. Comerciante.

¿En qué estado de Uruguay vive?

En la capital Montevideo.

¿Qué música recomienda?

No me siento capacitado de recomendar ningún tipo de música. Creo que la música es toda buena, según el gusto de la gente.

¿Cuándo o en qué momento surgió la pasión por la literatura?

Si bien, fui muy mal estudiante, desde mi más temprana adolescencia me agradaba mucho leer. Digamos que desde los catorce años, es cuando comienzo a descubrir el encanto de los libros, de aventuras y novelas, de misterio en los autores, como: Emilio Salgari, Rider, Agar, Edgar Allan Poe, Agata Crithie, Artur Conan Doyle, etc.

¿Por qué se decidió por escribir?

El escribir fue en mí, como lo he dicho antes, desde mi más tierna juventud, sin que me diera real cuenta: una vocación reprimida. En mi adolescencia, aquel que tuviese inclinaciones por toda manifestación artística, no era del todo bien vista.

¿Qué autores de su país lee y nos puede recomendar?

Hay muchísimos por gracia de Dios, a saber: Eduardo Galeano, Onetti, Juana de Ibarbourou, Mario Benedetti, Zorrilla de Sanmartin, Idea Vilariño.

¿Qué libro le marcó la vida?

Uno o varios. No sabría decirlo. Es como cuando se ve una película que nos impacta y cuando esta termina nos preguntamos ¿y después de esto qué?

¿Qué autor o autores literarios le gusta más?

No podría decirlo con precisión. Como he dicho en un principio, nunca fui buen estudiante, al no haber cursado educación secundaria ni terciaria no recibí la guía que dan los profesores de literatura. En ese sentido he crecido huérfano lamentablemente.

¿Qué significa la literatura para usted?

Te contestaré con algo que probablemente haya leído y copiado por que le encontré sentido a lo que podría ser mi pensamiento. Es sencillamente la forma más hermosa de expresar los sentimientos humanos y de dejar volar la vasta imaginación. Es el encuentro que una persona tiene con lo más profundo de su ser y el descubrimiento de lo que no era antes visible, forma más sencilla de volver eterna una historia y poder influenciar a aquel que lo lee.

¿Cuál es la rama de la literatura que más le gusta? ¿Por qué?

Lo que me gusta es la poesía, novela o el cuento; pero me decanto por la poesía, y es muy simple, porque fue lo que mejor entendí, lo que más me llegó, lo que más me hizo vibrar. Quizás por mi escasa educación.

¿Cuál es su mayor fuente de creación para escribir?

La VIDA. Tú que has tenido la paciencia de leerme, habrás notado que jamás me encasillo en un mismo tema.

¿Qué hace con lo que escribe?

Si le encuentro algún valor lo divulgo. De lo contrario, lo guardo y al tiempo, vuelvo a leerlo para ver si le doy sentido, de no ser así lo borro y a otra cosa mariposa.

 

Anécdotas

Nací en la década de los años treinta, años de turbulencia mundial, así en lo económico como en lo político, preludio de un conflicto bélico que se desató en el año de 1939 envolviendo a mi país en el mismo comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Paso a relatarte los hechos.

La Batalla del ‘Río de la Plata’ (conocida localmente también como La Batalla en la Bahía de Montevideo), fue la primera batalla naval entre buques ingleses y alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Además, fue el único episodio de la guerra desarrollado en América del Sur, en aguas territoriales uruguayas. Participaron el acorazado de bolsillo Admiral ‘Graf Spee’, los cruceros ligeros ‘HMS Ajax’ y ‘HMS Achilles’ y el crucero pesado ‘HMS Exeter’. La misión del ‘Graf Spee’ era apostarse en el Atlántico Sur, para lo cual zarpó del puerto de Wilhelmshaven el 21 de agosto de 1939, once días antes de la apertura de las hostilidades. Durante la travesía fue acompañado por el ‘Altmark’ como buque nodriza, que, en lugares previamente decididos en pleno mar, lo abastecía de combustible y provisiones. El ‘Graf Spee’ actuó como un verdadero corsario: cambió de nombre, de bandera y llegó a colocar una alta torre para confundirse con otra embarcación.

El 28 de septiembre, el ‘Graf Spee’ hundió un vapor en las cercanías de ‘Pernambuco’. En octubre, capturó cuatro barcos más en puntos del Atlántico Sur muy alejados entre sí, y en noviembre apareció en el Océano Índico.

La acción del ‘Graf Spee’ creó graves problemas al abastecimiento británico, por lo que fue intensamente buscado. Sin embargo, nunca se produjo una muerte; a cada uno de los buques víctimas les exigía no transmitir el ataque, acto seguido evacuaba a la tripulación y apresaba a los capitanes y oficiales. En diciembre, Hans Langsdorff, capitán del ‘Graf Spee’, decidió hacer una incursión en costas sudamericanas para luego retirarse. El día 7 hundió otro carguero y fijó rumbo hacia la zona del ‘Río de la Plata’ donde, al amanecer del día 13, se encontró con los buques británicos Ajax, Achilles y Exeter aguardándolo, bajo el mando del almirante Henry Harwood, frente a las costas de ‘Punta del Este’. Tras hora y media de combate, el Exeter debió abandonar la lucha. El Ajax y el Achilles también estaban en muy mal estado. Harwood decidió huir y trató de seguir al ‘Graf Spee’ en espera de refuerzos, pero Langsdorff decidió entrar al puerto de Montevideo. Fue la última batalla puramente naval de la historia, sin submarinos ni aviones. Transcurrieron días de intensas negociaciones diplomáticas, durante los cuales británicos y alemanes deseaban que el ‘Graf Spee’ permaneciera en puerto hasta que, finalizado el plazo acordado por el gobierno uruguayo, al atardecer del día 17 de diciembre, levó anclas, fondeó a cierta distancia de la costa. La tripulación aborda el ‘carguero Tacoma’ (el cual escapó del puerto de Montevideo, contraviniendo órdenes del Comando Naval de Uruguay) y el ‘Graf Spee’ fue volado por orden de su capitán, que posteriormente se suicidó. Luego, aparecieron dos remolcadores provenientes de Buenos Aires y una serie de embarcaciones menores que iban y venían del acorazado al transporte, transportando a los más de 1.000 tripulantes. Más de medio millar de tripulantes fueron trasladados a Buenos Aires y parte a Montevideo, junto con el ‘buque mercante Tacoma’, y en enero de 1940 se estableció su internación en la ciudad.

Tanto en ‘Buenos Aires’ como en ‘Montevideo’, unos 200 oficiales fueron dejados en libertad y se fugaron a Alemania donde reingresaron en la Kriegsmarine, mientras que los marineros fueron internados en cuarteles militares. La imposibilidad de asegurar su residencia en Montevideo motivó que el Poder Ejecutivo dispusiera en 1942 e hiciera efectivo en 1943, el traslado a Sarandí del Yí (al Cuartel del Paso del Rey) de 96 marineros del ‘Graf Spee’ y del ‘Tacoma’ (también buque alemán), designando a efectivos de la Región Militar II para vigilarlos. Allí permanecieron hasta su traslado a Montevideo y repatriación a Alemania en 1946. Numerosos objetos pertenecientes al ‘Graf Spee’ se encuentran en el museo del Cuartel Paso del Rey en Sarandí del Yí, en un departamento de Durazno en Uruguay. Los marinos alemanes fueron repatriados desde Argentina y el capitán Langsdorff se disparó en la cabeza, en su cuarto de hotel en Buenos Aires, envuelto en la bandera de Alemania. También cabe destacar que una parte de los marineros de dicha nave, se quedaron a vivir en Uruguay y formaron sus familias. Esta parte de la historia la viví cuando tenía seis años de edad, hoy con casi 83 años la llevo tan grabada que es como el estarla viviendo. Veo la gente del barrio cruzar de una acera a la otra comentando el hecho con sus vecinos, el miedo a la guerra que nos había alcanzado. Puede haya sido este episodio que hizo me interesase por todo lo concerniente a la Segunda Guerra Mundial y la Historia en general.

*Estudiante, Lic. en Letras, jornada nocturna, departamento de Letras, facultad de Humanidades, USAC.

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