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EL RETRATO DE DORIAN GRAY DE OSCAR WILDE

Oscar Wilde

Por: Lic. Otto Alfredo Custodio García

El retrato de Dorian Gray es una novela que presenta una variedad de proposiciones fuera del carácter lógico. Más bien, estas se podrían interpretar como simples frases lúdicas o epigramas cínicos. Sin embargo, considero que componen una red doxa[1] que refleja distintas facetas del carácter humano del autor, Oscar Wilde. Esta obra fue concebida, en su mayor parte, a través de dicotomías de una naturaleza más abstracta de lo que aparentan. Considero que para determinar si la novela es una apología a la belleza, o a la decadencia, o a la muerte o a algo totalmente distinto, es necesaria la decodificación de dichas dicotomías bajo un velo de ideas partiendo de los factores determinantes en la vida del autor, o bien bajo una interpretación personal del autor de este escrito.

 Un deseo abrupto

El punto inicial de la trama es el deseo impetuoso de por Dorian Gray, quien al ver el cuadro realizado por Basil Hallward se da cuenta de que este es la imitación perfecta de la juventud y la belleza, por lo que ofrece su alma a cambio de que la pintura envejezca y se deteriore en lugar de él. Considero que ese deseo yacía en lo profundo del alma de Oscar Wilde, ya que él se interesaba en descubrir y apreciar la belleza en el arte. Su única consecución, al menos en su etapa de juventud, era interpretar, apreciar y crear lo estético, por siempre.

 Las dos sociedades

Se sabe con certeza que Wilde era una artista que frecuentaba los círculos aristocráticos de la Inglaterra del siglo XIX, similar al mismo Dorian Gray. No obstante, su sentido estético lo motivó a buscar otras formas estéticas fuera de los placeres superficiales de la época, reuniéndose con muchachos apuestos pero burdos mucho más jóvenes que él. Estos no pertenecían a los círculos aristocráticos de Inglaterra, ni tenían relación alguna con las representaciones artísticas de la época. En el caso de Dorian Gray, en los primeros párrafos de la novela se menciona que alguna fuerza desconocida lo hizo dirigirse al teatro de segunda ubicado al este de Londres. Esto refleja el impulso por la búsqueda de un placer más sublime, representado por la actriz Sibyl Vane.

El perdón: la confesión

Esta es una de las ideas más fuertes en la obra. Lord Henry Wotton, es el personaje encargado de implantar esta idea en el joven e ingenuo Dorian Gray. Dicha idea es manejada por Basil Hallward al tratar de convencer a Dorian Gray para orar y así revertir el pacto entre el retrato y Dorian, es decir, presentar y confesar su equivocación ante Dios. Por otra parte, en el final, Dorian se percata de que la única forma de comenzar una nueva vida es por medio de la confesión de sus errores y pecados. No logra dar ese paso de liberación. De forma contraria a su personaje, Oscar Wilde estudia y se transforma a la religión católica en la etapa final de su vida.

Amor como tragedia

Todo personaje que logra amar es herido o muere, de alguna forma. Iniciando con Basil Hallward, el pintor que apreciaba y se deleitaba con la presencia de Dorian Gray, al amar al muchacho no se percata del monstruo cínico en el cual este se está convirtiendo, guiándolo a un deceso inesperado. Sibyl Vane, la talentosa y bella actriz que se enamora perdidamente de Dorian Gray, pierde su talento como actriz, el amor y admiración de Dorian y su vida por mano propia. James Vane, el hermano de Sibyl, quien amaba a su hermana, muere derivado de una promesa de venganza en contra de Dorian Gray. Victoria Wotton, la esposa de Lord Henry, es presentada por Henry como una mujer desdichada y desaliñada por no recibir ningún tipo de apreciación por Lord Henry; ella, quien alguna vez le amó, se transforma en una mujer sin aspiración alguna ni deseo de vivir. Hetty Merton, enamorada profusamente de Dorian Gray, es rechazada por este y, tal como señala Henry Wotton una mujer que ha probado a una criatura tan exquisita como Dorian no podrá vivir felizmente, ya que cualquier otro hombre no estará en la misma categoría estética de Dorian, por lo que ella vivirá una vida amarga y frustrada. Dorian Gray, quien se corrompe por su obsesión desmedida hacia la belleza y la vanidad, es el personaje más afectado debido a que pierde su integridad moral, su reputación, siendo esta última según Basil Hallward el elemento más importante para el dandi burgués de la época. Además, abandona al amor de su vida, a sus amigos y finalmente su propia vida.

Muerte

¿Será el libro una oda a la muerte? Esta idea se presenta como trágico desenlace pero, en un sentido azaroso. Ninguno de los personajes sufre ese final a propósito ni lo causa de forma premeditada. Basil Hallward se encuentra por la calle a Dorian Gray, este apenas lo reconoce pero no le da importancia: es Basil quien lo busca en el mismo momento, aunque debía tomar el tren, lo cual lo lleva a uno ominoso deceso. Por su parte, Sibyl Vane se suicida es por una causalidad de eventos que se resumen en conocer y enamorarse de Dorian Gray. El hermano de Sibyl, James, muere de manera sorpresiva al buscar a Dorian Gray con el fin de ejecutar un juramento de venganza. Alan Campbell, brillante químico, alguna vez amigo de Dorian Gray, se suicida al ser chantajeado por este para ocultar un crimen. Es decir, tal como lo presenta la obra, Dorian Gray es vehículo de la desgracia y el infortunio. Y ni él mismo no se salva de este final aunque el significado de la muerte difiere del de los otros personajes, ya que deliberadamente Dorian muere, pero no como un castigo final a una existencia impía, más bien es la liberación de su alma ante la tortuosa y decadente vida que llevaba.

Los polos de la inocencia

Como menciono al inicio, las dicotomías tienen un carácter predominante. Tal es el caso de la admiración y aceptación de las personas hacia Dorian Gray: todos disfrutaban su jovial y tímida presencia, la cual rayaba en la inocencia adolescente. No obstante, esa naturaleza es degradada por la corrupción que consume el carácter del personaje y lo transforma en un ser cínico y nihilista (aunque “hermoso” su inocencia está completamente perdida). Es importante señalar que aunque el cuadro es el que envejece debido a los pecados de Gray, es en la forma de ser de este, Dorian, donde repercuten con mayor fuerza estos últimos.

 Oscar Wilde era virtuoso en las lenguas muertas, la música, la poesía y toda materia estética en general, además de la admiración que le profesaban en Londres. No obstante, al ser acusado de sodomita, cae a un mundo de difamación y degeneración tal como le sucede a Dorian Gray. Dorian Gray purga sus errores a través de la muerta, Oscar Wilde al ser encarcelado.

Orientación distinta

Una de las ideas centrales en la obra es la de la belleza sobre todas las cosas, incluso sobre la moral. No obstante, y por la actitud de los tres personajes principales a lo largo de la obra, esta maneja subrepticiamente una idea alejada de la belleza física, que se va edificando paulatinamente pero nunca alcanza un clímax ni se vuelve obvia o explícita: el homosexualismo.

El erotismo de Lord Henry y Basil Hallward hacia Dorian Gray con frases como esta, de Basil Hallward a lord Henry: “cuando me gusta mucho una persona nunca le digo a nadie como se llama…”; o Lord Henry pensando en Dorian Gray: “Sí, en verdad era maravillosamente atractivo, con los labios escarlata de curvas delicadas, sus ojos azules, el pelo crespo dorado…”; Dorian Gray en Lord Henry: “no podía evitar que le gustara aquel hombre joven, alto y con gracia que estaba frente a él”. Por lo tanto, es innegable que la orientación sexual de Oscar Wilde fue representada en su obra, pues durante esa época la homosexualidad era considerada un crimen.

La figura femenina

Existe cierta misoginia psicológica en la obra, por ejemplo cuando Basil y Henry acompañan a Dorian al teatro para ver actuar a Sibyl Vane y esta falla rotundamente, Lord Henry exclama “no te preocupes Dorian, es bonita y eso es lo que cuenta”. Lord Henry mantiene un carácter de desprecio hacia los distintos personajes femeninos: hacia su esposa Victoria Wotton, a quien presenta como una mujer desaliñada a Hetty Merton; la última enamorada de Dorian Gray elucubra acerca de la desdichada vida que llevará, después de haber conocido a Dorian Gray, entre otras. Henry Wotton degrada a la mujer a un simple objeto de la belleza utilizando frases como las mujeres utilizan mal el término “para siempre”, ya que desean que el amor dure por siempre, pero eso no es posible; o bien el hombre joven puede engañar pero no lo hace, mientras que el hombre viejo quiere engañar pero no puede, alardeando que sería no solo posible sino que correcto el que el hombre sea infiel.

Un cuarto de hora

“Basil Hallward ve a Dorian en lugar de pintar el retrato […]” “[…] llevaba esperando a Campbell”. Las anteriores proposiciones adquieren sentido completo al unirlas por medio de la frase “un cuarto de hora,” que se repite varias veces en el relato simbolizando no solo el transcurrir del tiempo, sino que los cambios de Dorian Gray, siendo estos:

  1. El deseo de Dorian Gray durante el inicio de la trama central.
  2. Antes de conocer a Sibyl Vane, único momento de genuina felicidad para Dorian.
  3. Muerte de Basil Hallward, transformación completa de Dorian a un ser impío.
  4. Espera antes de encontrar el cuerpo de Dorian Gray, purga del pegado.

Un pacto con el diablo, Lord Wotton

“Ese hombre hizo un pacto con el diablo”, le dice una mujer vieja y acabada a James Vane, en el bar de opio, al momento que esta se da cuenta de que Dorian Gray se ha salvado de la venganza de James Vane a través de una ingeniosa estratagema. “Hubieras matado a ese hombre que es pura maldad”. ¿Existe un pacto oculto con el diablo? Se puede partir de “el pecado es el único color real”, frase que Lord Henry Wotton le dice a Dorian Gray al inicio de la novela. A lo largo de esta, Lord Henry es representado como un cínico e ingenioso dandi, atribuyéndole calificativos como “terrible”, “horroroso”, “malvado”, entre otros. No obstante al analizar el desempeño y evolución de este personaje, en un evidente sentido sarcástico, es posible percatarse de frases y actitudes sutiles que lo inclinan más allá de ser otro caballero que disfruta de la presencia de Dorian Gray; es más, Lord Henry influye de directamente en los pensamientos de Dorian.

Desde el inicio Lord Henry le hace ver a Dorian que su juventud y belleza no durarán para siempre y que el retrato perpetuará esa cualidad, provocando a Dorian para que pronuncie el pueril y nefasto pacto, sin aparente respuesta. Es importante señalar que al momento de esto los únicos personajes presentes a parte de Dorian Gray eran Basil Hallward y el mismo Lord Henry; a Basil se le puede descartar como un personaje malvado debido a que cuando este se entera de la verdad acerca del retrato intenta que Dorian se arrepienta ante Dios por esa imprudencia narcisista; al contrario de Lord Henry quien, casi al final de la obra, adula a Dorian Gray afirmándole que se ve fantástico y que el tiempo no le ha afectado para nada. También es Lord Henry quien mantiene una fijación con la belleza menospreciando otras atribuciones como la moral o el deber, además, no teme expresar su pensamiento, y mucho menos frente a Dorian Gray.

“Nada puede curar el alma sino los sentidos y nada puede curar los sentidos sino el alma” parece ser solo otro epigrama elocuente de Lord Henry; sin embargo, posee un fuerte mensaje de entrega completa de los sentidos a los placeres y excesos para mantener al alma apaciguada y que esta alimentará los sentidos, por lo tanto, la esencia misma de la persona se perderá en los placeres y excesos.

Utilizo la palabra excesos ya que Lord Henry no maneja un punto medio en su pensamiento: siempre está en el extremo de la atracción física, la belleza como punto de expresión máxima, no solo física sino artística; lo prohibido (como la infidelidad, el abandono moral, etcétera).

En conclusión, considero que es Lord Henry quien maquina una serie de estrategias diabólicas, etéreas pero penetrantes, para la mente débil y jovial de Dorian Gray.

[1] Doxa: una creencia sin fundamento epistemológico formal. Término utilizado para simbolizar un significado basado en opiniones.

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